miércoles, 28 de marzo de 2012

Se terminó la ilusión

Lo tuvo para ganar con una llegada de Estoyanoff por derecha a los 90. Lo perdió con un gol de Mathías Rodríguez a los 92. Peñarol, ahora sí, está eliminado de la Copa Santander Libertadores de la que defendía el vicecampeonato. Bien dijo Jorge Da Silva, una vez terminado el partido en Santiago se aclararía el panorama para el futuro inmediato aurinegro, en el que tiene aún una seguidilla de partidos. Ahora, sólo queda pelear por el torneo Clausura, por la tabla Anual y, si consigue uno de esos objetivos, finalmente por el Uruguayo. Al equipo de Da Silva, en ese sentido, se le vienen dos partidos de los "pesados" a nivel local. Vienen juntos, en Jardines el domingo ante Danubio y en el Centenario ante Defensor Sporting el jueves de la semana que viene. Y llegan justo después de este cimbronazo que significa quedarse sin la ilusión copera que se generó tras perder nada menos que la última final de América. Es cierto que Peñarol viajó a Santiago con una misión que parecía imposible. Pero el partido demostró que no lo era. Si estuvo por quedarse con un largo invicto internacional de la "U" en Santiago. Sin embargo, perdió y se va de la Copa con pena y sin gloria. Hay que ver ahora qué determinación se toma en cuanto a los próximos dos juegos por la Libertadores. Porque llegarán de manera consecutiva, el 10 y el 19 de abril, ante Nacional en Medellín y Godoy Cruz en Montevideo. Sin chances, seguramente lo primero en que se piensa es en un equipo alternativo. Sin embargo, no tendrá en el medio partidos por el torneo local para los que "cuidar" a sus jugadores. Anoche, y a pesar del gol de los locales apenas comenzado el partido, en el segundo tiempo pareció que podía llegar otra noche soñada en el Nacional de Santiago. El ingreso de Fabián Estoyanoff, quien viajó con molestias físicas a Chile, le cambió la cara al ataque aurinegro. El otro jugador que estuvo en duda hasta último momento, Carlos Valdez, finalmente fue titular y salió de la cancha a los 69 minutos. Otra vez estará en la mira durante los próximos días para saber si llega al partido del domingo. Tras el partido hubo escaramuzas nuevamente, como ocurrió cuando terminó la Copa pasada, en San Pablo. Otra vez los jugadores de Peñarol hablaron de una "cargada" de sus rivales. Otra vez hubo empujones, insultos y unos cuantos que quisieron calmar los ánimos. Los nervios se trasladaron a la tribuna, donde los dirigentes aurinegros que acompañaron a la delegación, Edgar Welker y Ricardo Rachetti, tuvieron inconvenientes para llegar a la zona de vestuarios. Además, los hinchas aurinegros, que acompañaron como siempre, fueron maltratados una vez más por la policía de otro país.