miércoles, 28 de marzo de 2012
Enfermeros del Maciel advierten que están al borde de la omisión
En medio de un clima tenso en el Hospital Maciel, un grupo de enfermeros saldrá hoy públicamente a exponer su situación laboral. Dicen que están al borde de la "omisión de asistencia" por múltiples carencias, entre ellas, la de personal.
Los enfermeros hablan de sueldos "miserables" de "pésimas condiciones de trabajo" de "problemas edilicios", de "falta de personal", de un "equipamiento desactualizado e insuficiente", de "inseguridad" y de "sobrecarga laboral".
Todas estas condiciones, que vienen siendo denunciadas desde hace ya bastante tiempo, cobran otro sentido en el panorama actual, en un hospital que quedó bajo sospecha y tiene que enfrentar la lógica desconfianza de los usuarios tras el asesinato de cinco pacientes en la Unidad de Cuidados Coronarios (UCC) a manos de un enfermero, Marcelo Pereira, que ya fue procesado con prisión por estos crímenes.
Los funcionarios convocarán hoy a los medios de comunicación para exponer su punto de vista en este tema. Un enfermero que se desempeña en el servicio de Emergencia del Maciel -que pidió el anonimato- dijo a El País que manifestarán su rechazo a la situación ocurrida en el hospital y expondrán sus condiciones laborales como forma "de advertir antes que lamentar".
"Estamos en el límite, y queremos deslindar las responsabilidades de lo que pueda ocurrir. Estamos al borde de cometer una omisión y en estas condiciones no se puede brindar la asistencia que merece el usuario", enfatizó el enfermero.
Aclaró que esta iniciativa surgió de un grupo de enfermeros, pero que no involucra a la Comisión Interna del Maciel, que es el órgano representativo de los trabajadores en el centro asistencial.
Gerardo Alonso, otro enfermero del área de Emergencia del Maciel, pintó el contexto en el que están trabajando los enfermeros, tanto a nivel público como privado. "Hay sobrecarga laboral. En las instituciones privadas se trabaja con un 30% menos de personal, y en los hospitales públicos hasta con un 50% menos, lo que aumenta la carga de trabajo y hace que queden funciones sin realizarse", explicó.
Además, a los trabajadores que están por Comisión de Apoyo de la Administración de Servicios de Salud del Estado (que son un número considerable en los hospitales públicos; de hecho Pereira estaba en ese régimen) "no se les paga antigüedad, no se les paga el 30% de nocturnidad, cobran un porcentaje del salario con tickets de alimentación", detalló el enfermero.
Agregó que "se están violando normas internacionales" en función a la relación numérica que debería existir entre auxiliares de enfermería por usuarios y licenciados de enfermería por usuario.
"Esto aumenta la exposición al error y la inadecuada asistencia que el usuario requiere y merece", argumentó.
Al mismo tiempo, ASSE presentó ayer un informe del área de recursos humanos en el que sostiene que la relación de enfermeros por cada mil usuarios se duplicó desde el año 2005, pasando de 3,77 (por 1.000) ese año, a 7,08 en 2011.
Otra de los cuestiones que preocupa a los funcionarios es que no existe la rotación del personal por distintas áreas, lo que termina sobrecargando y saturando al trabajador
"Hay funcionarios que trabajan toda su vida en los CTI, en Emergencia, o en Oncología, donde el factor estrés y el contacto habitual con la muerte los termina afectando", agregó el enfermero.
REFORZADA. Las autoridades sanitarias apuntan, en medio de este panorama crítico, a continuar con la vida normal del hospital y prepararse para la época de mayor demanda asistencial: el invierno.
La dirección del Maciel fue reforzada en los últimos días por cuatro médicos más.
Licencias en la UCC del Maciel
La presidenta del directorio de la Administración de Servicios de la Salud del Estado (ASSE), Beatriz Silva, dijo a El País que tras los asesinatos en la Unidad de Cuidados Coronarios (UCC) del Hospital Maciel, el personal quedó "muy afectado" y "algunos" de los funcionarios pidieron licencias para no trabajar por un tiempo en ese servicio.
Según pudo saber El País, hubo funcionarios que manifestaron su incomodidad por trabajar junto a la esposa del enfermero Marcelo Pereira, que también se desempeña en la unidad donde este mató a cinco pacientes. Las autoridades sanitarias habían evaluado la posibilidad de cerrar el servicio. Sin embargo, Silva destacó que "otros funcionarios han pedido mantener la unidad funcionando como forma de recuperar su emoción y creer en el servicio".
En la UCC hay actualmente cinco pacientes internados.
